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Desde hace algún tiempo, llevo escuchando una frase que me hace pensar y quisiera compartir con vosot@s. Es una afirmación que no sólo viene del mundo de la política, que es sinceramente, lo que menos me preocupa, sino que la sociedad en general la estamos asumiendo como totalmente cierta e innegable y esto, sí que me resulta “peligroso”. La frase es esta: “Nuestros hij@s van a vivir pero que nosotros”.
Con todos mis respetos, pero afirmar esto, sea quien sea, me parece irresponsable, determinista y victimista. Y déjame que te dé mis motivos:
1º. ¿Qué se supone que es “vivir peor o mejor” que nosotros? Creo que si nos parásemos a pensar y reflexionar acerca de lo que esta situación que estamos viviendo puede aportarnos de positivo (aunque a veces cueste verlo, teniendo en cuenta que seguimos poniendo el foco de atención en aquello que nos ha llevado a donde estamos) es que son cada vez más personas las que estamos dando un giro importante a nuestra vida y apostando por una vida más plena y consciente. Este camino no es fácil, supone sentir en ocasiones un “vacío interior” que nos acerca a momentos de sufrimiento, a sensaciones de pérdida de control, de desesperanza. Se nos van cayendo los valores y creencias que no eran nuestros que son los del sistema que nos llegaron a través de nuestros padres y educadores y que nosotros asumimos. Conectar con ese vacío interior es llegar a nuestra esencia, la que está ahí desde que somos niños. Es lo que en la mitología y las tradiciones espirituales se conoce como la etapa dura del camino del héroe y los místicos llamaron la noche oscura del alma. A partir de ahí, es nuestra responsabilidad comenzar a “sembrar” en ese vacío interior nuestros valores, nuestro Yo auténtico, nuestro sentido de la vida.
Para mí este proceso personal, puede ser también un camino que tengamos que recorrer juntos, en sociedad. Es cierto que aún hay muchas personas que siguen pensando que “vivir mejor” supone TENER al menos, lo mismo que hemos tenido nosotros. Y partiendo de esto, pues igual sí que tienen razón aquellos que piensan que nuestros hijos vivirán peor: quizá no puedan comprarse ni hipotecarse 50 años para comprar su casa (uno de los pasos que hasta ahora era “fundamental” para ser feliz?,), ni tres televisiones, ni 50 pares de zapatos de cada temporada, ni 15 regalos debajo del árbol de navidad el día de los Reyes Magos…quizá esto sí esté cambiando. Y a aquellos que basan la felicidad en esto, en el tener, pues la mala noticia es que sí, sus hijos vivirán peor.
Pero yo quiero otro mundo, quiero otro modo de vida y eso es lo que estoy dispuesta a luchar y transmitir a mis hijos. NO acepto ni va conmigo esa frase anterior, mis hijos, VAN A VIVIR ni mejor ni peor que yo, voy a luchar por que vivan una vida PLENA, CON ESENCIA, FELIZ. Como os he contado en alguna ocasión, quiero que vivan una BUENA VIDA.
¿Qué supone esto para mí? primero tomar conciencia de que ellos van a ver el futuro, su futuro, en función de lo que yo sea capaz de transmitirles. Por supuesto que si pienso que el futuro es desesperanza, que está perdido, que no hay por donde salir de esta…estoy convencida de que su actitud ante la vida va a estar llena de miedo, incertidumbre, victimismo, irresponsabilidad. Pero yo no veo así el futuro, ni el presente! para mí el presente es un regalo que hay que vivir minuto a minuto y el futuro está por construir! es nuestra responsabilidad transmitir a nuestros hijos que tanto nosotros como ellos tenemos la oportunidad de hacer del hoy y del mañana lo que nosotros queramos.
El futuro está en el SER, en valorar mucho más lo que somos en esencia, y a partir de ahí comunicarnos con los demás, vivir con lucidez. 
Que no se nos olvide, nuestros hijos aprenden de nosotros a través de nuestro ejemplo. Por eso, si queremos que ellos tengan una Buena Vida, vamos a comenzar por ser coherentes con esos valores que queremos y estamos gritando a los cuatro vientos que esta sociedad ha perdido. En lugar de “debes hacer” o “debes ser”, se trata de vivir para enseñar a vivirlo. Lo que enseñamos, caduca; lo que vivimos siempre queda en pie.
Por eso yo te invito a que no te conformes ni adoptes esa actitud victimista de la anterior frase, te invito a que VIVAS en COHERENCIA para que tus hijos puedan CONSTRUIR sus propio futuro y su fin último sea ese, darse una Buena Vida.
Yo NO ME CONFORMO y mi día a día es un contínuo aprendizaje y una apuesta por CRECER como persona, (se trata de ser la mejor versión de nosotros mismos) para que mis hijos puedan ver que yo apuesto por ellos y por su futuro.
Yo quiero un futuro mucho más solidario, responsable, coherente, ralentizado, auténtico, colaborativo, un futuro donde la palabra gratitud esté siempre presente, donde haya mucho más amor y respeto por el ser humano, donde disfrutar de un amanecer o una puesta de sol no tenga precio, donde las conversaciones alrededor de una mesa con tus amigos, pareja…sea una prioridad en el día a día, donde la palabra fracaso y error sean sinónimo de aprendizaje y constancia, donde el esfuerzo sí valga la pena, donde jugar con tus hijos y escuchar su risa sea sentirse feliz, donde haya límites, claro que sí, pero también libertad para ser lo que somos, sin críticas despiadadas, y donde la palabra PASIÓN envuelva mi día a día.
Yo me lo pregunto, ¿esto que estoy haciendo hoy, me acerca al lugar donde quiero estar mañana? Con mi actitud, ¿estoy apostando por el futuro que quiero para mis hijos? ¿Y tu?
Os dejo con un texto de Elsa Punset, lleno de sensibilidad, de su último libro “Una Mochila para el Universo”
Si lográsemos vivir y educar a nuestros hijos con los ojos abiertos a la realidad misteriosa y palpitante, si supiésemos transmitirles el regalos que supone estar inmersos en tanta belleza y tanto misterio, no nos haría falta acumular todo lo inexplicable del mundo en supersticiones y respuestas cerradas que niegan la magia que nos rodea. No necesitaríamos infinitas distracciones y una exagerada acumulación de bienes, imágenes y sensaciones para disfrutar de la abundancia de la vida. Si fuésemos justos y observadores, sabríamos sin dudarlo que la verdadera magia se esconde en este universo deslumbrante que poco a poco estamos logrando descifrar

10 Comentarios

  1. Julia septiembre 21, 2015

    Sabes que esto es fruto de muchas reflexiones juntas las tres, así que es un texto compartido y sentido por las tres! Matías, Valeria, Nicolás, Emma, Mateo, Malena, son afortunados por los padres que tienen, pero mucho más afortunados somos nosotros por tenerles a ellos, son el regalo más grande que la vida te puede dar! Un besote enorme Miri y GRACIAS!

  2. Julia septiembre 21, 2015

    Claro que sí, todos tenemos mucha más influencia en este mundo de la que creemos, somos parte del Universo y la energía que trasmitimos mueve tantas cosas…Gracias por tus palabras y tu comentario. Un regalo para mí!
    Un abrazo
    Julia

  3. Julia septiembre 21, 2015

    Yo estoy segura de que sí, María Luisa! somos ya muchos los que estamos en ello! como tu dices en tu blog, es una tarea dura, exigente…pero la recompensa es tan grande y vale tanto la pena…que hay que ir a por ello! Un abrazo amiga!

  4. Julia septiembre 21, 2015

    Gracias a tí Emma! con mi actitud y con la de tantas personas con hijos y sin hijos que apostáis por un futuro mejor. Un besote muy grande!

  5. Julia septiembre 21, 2015

    Gracias solete! tomar conciencia, eso es fundamental! y yo creo que eso nosotras lo sabemos…lo que sigue es difícil, pero sé que poco a poco vamos a hacer de los peques grandes personitas…Un besote grande!

  6. Montse Martínez septiembre 21, 2015

    A mi también me pone la piel de gallina, qué responsabilidad! no tiene desperdicio el texto, gracias por hacerme consciente.
    Un besazo

  7. Emma septiembre 21, 2015

    Con mi actitud, estoy apostando por el futuro que quiero para mis hijos. No hay más que hablar Julia, gracias!

    Un abrazo grande!

  8. María Luisa Moreno Cobián septiembre 21, 2015

    La piel de gallina, Julia, GRACIAS!!!! Ojalá este "tocar fondo" que estamos viviendo en el país haga que aflore en nosotros esa búsqueda del ser, ese cambio de paradigmas, ese vivir a través de los valores y no de las cosas…
    Un abrazo enorme!

  9. simplifycoaching septiembre 21, 2015

    Magnífica reflexión. Gracias por compartirla con nosotros. Tal vez la sociedad en su conjunto no esté cambiando, pero como bien dices tenemos que ser conscientes que individualmente sí podemos cambiar. Me encanta imaginar que nuestros hijos tendrán la suerte de vivir y formar parte de ese todo social formado por las contribuciones de muchas personas como tú. Un abrazo.

  10. miriam septiembre 21, 2015

    genial Julieta, simplemente genial…Matias y la futura Valeria tienen una suerte enorme de tenerte y eso si que es un gran legado!
    Desde lo mas profundo un abrazo!!!!!!!!

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