Blog

Las vacaciones consisten en no tener nada que hacer y disponer de todo el día para hacerlo“. Robert Orben

Tiempo. 

Para descubrir tantas cosas sobre tí. Te anhelo tanto y ahora que estás conmigo, me doy cuenta de que siempre estás conmigo, de que soy yo quién no sabe cómo vivir contigo. Me quejo porque pasas tan deprisa que apenas puedo vivir calmada…y no eres tú quién vive pendiente de los tengo que, quien elige cómo sentir tu presencia…soy yo que no me permito parar para sentirte, sin prisas, sin nada que hacer, soltando todo lo que me hace estar segura y que a vista de los demás me da “prestigio”. Estar ocupada en lo que sea, para no estar contigo, porque te llamo a gritos y cuando vienes…no me atrevo a que estemos a sólas. Porque entonces me descubres, me descubro…

Para conquistar batallas que libraba contigo y ni siquiera sabía que existían. Creencias que estaban instaladas en mi, profundas. Sólo contigo, cuando me he permitido parar, me he dado cuenta que aunque organizara mi agenda, estableciera prioridades, hiciera listas de tareas…daba igual, no funcionaba. He tenido que bucear muy hondo, a ese lugar de díficil acceso al que sólo llegas con serenidad, observando(te) para sacar a la superficie creencias con respecto a tí que me bloqueaban, que gritaban “sólo con sacrificio se consiguen las cosas” “no pares, no seas vaga”; “primero los demás, luego tú, no seas egoista” “si no haces, cómo demuestras lo que vales”…vaya con los tesoros escondidos! y sí, cuando salen a la luz son tesoros que se pueden reconocer, aceptar, incluso apreciar…y después porqué no, cambiar por otros elegidos por tí.

Para aprender a mirar(me). A reconocer la (mi) belleza, sin comparaciones, Apreciando lo que soy, lo que me rodea. Mirar para descubrir todo aquello que hace a este paisaje único, maravilloso. Tú haces que mire con tantas perspectivas…si me acerco puedo ver con detalle lo que soy, sentirlo, emocionarme con esa claridad que siempre ha estado ahí y no veía, si me alejo, si me siento como parte de ese paisaje formado por montañas, paraisos, personas que me acompañan, comienzo a entender qué es eso que llaman abundancia y que buscaba en cosas, que ahora son sonrisas, colores, abrazos, miradas, amores.

Para dar gracias. Por esa abundancia en forma de personas que me acompañan. Que me regalan música con sus palabras, con su risa juguetona, con su mirada de infinito amor, con su llamada para escuchar mi voz. Que me demuestran cada día, que yo sigo siendo Julia, aún cuando no haya proyectos de por medio, ni ocupaciones, ni acción…tan sólo están porque yo soy, y eso es grande, muy grande.

Para olvidarme de tí y así sentirte tan cerca, tan dentro. Repetar tus ritmos, los suyos y los míos. Cambiar el Cronos por Kairos.Sentirte en armonía, vivir este momento presente, indeterminado, donde las cosas especiales sucenden. Bailar, bajo la lluvia, jugar con ellos, correr a tu lado, emocionarme y fluir con lo que viene y así olvidar que pasas porque es entonces cuando más viva me siento, porque vuelo hacia ninguna parte, y ni siquiera importa porque es perfecto.

Para sentir cada instante a tu lado, olerte, retenerte en este instante mágico que me une a algo mucho más grande, inmenso, que me ancla en este presente, en el único segundo posible. Para llorar de risa, reir de miedo, esconderme y sentir la tristeza de lo que perdí, sentir orgullo inmenso por lo conseguido, poner límites y evitar invasiones, querer(me) tanto que mi corazón tenga agujetas!

Para caerme y volver a equivocarme. Una y mil veces caer en la trampa de las expectativas, de las exigencias, de la culpa. Solo que en cada caída, me levantaré diferente, con un nuevo aprendizaje, con humildad y un poco más consciente.

Y si, tiempo para disfrutar de tí, de la vida. Tiempo para darme Buena Vida! esa es la vida que quiero vivir contigo. Vivir consciente, serena, orgullosa de ser quien soy, mimándome, escuchando lo que siento, aprendiendo, y si, tambien brillando. Esa es mi buena vida. Y para eso no se requieren tengo qué, ni tanto hacer para, ni muchas expectativas de futuro, para la buena vida se precisa vivir consciente, disfrutar de la vida, aceptar lo que viene, abrirse a sentir y emocionarse, dejarse guiar por esa brújula emocional, y poner a tu mente a trabajar con determinación por aquello que crees, que te hace única, que te permite vivir con plenitud. Así te sientes parte de mucho más, cuando brillas regalas al mundo, a los tuyos, tu luz. ¿quieres brillar? Vive tu tiempo, date buena vida!

4 Comentarios

  1. Julia septiembre 21, 2015

    Gracias a tí Oscar, por compartir este ratito. Lo bueno del tiempo es que cuando se siente, se vive, te trae al presente y todo es posible en ese momento. Un abrazo

  2. Julia septiembre 21, 2015

    Es toda una aventura, con momentos de incertidumbre, sorpresas, descubrimientos…a veces cuesta y para mí, siempre compensa, porque supone avanzar, caminar con más consciencia. Gracias Dori por pasarte por aquí y dedicarme un poquito de tu tiempo. Un abrazo

  3. Óscar Aller león septiembre 21, 2015

    Gracias, por los recuerdos que sus palabras me llevan a un tiempo pasado.

  4. Dori Pecharroman septiembre 21, 2015

    A veces no es fácil quedarse a solas con la vida…

Deja un comentario

Your email address will not be published.