Blog

Fin de una etapa. Desde hoy ¡borrón y cuenta nueva! Cuántas veces me he dicho esto. Borrar lo anterior, comenzar una hoja en blanco, empezar de cero. Y ahora siento que esto no es posible y no quiero que lo sea. No estoy dispuesta a dejar de ser para comenzar a ser. Yo soy porque me voy haciendo por el camino. Y en camino he ido dando pasos y pasos, a veces sola (he caminado por bastantes montañas, me he caido por torpeza unas veces, porque sí otras tantas, he dado saltos con los pies juntos, he bailado hasta caer rendida…)  he avanzado en compañía y me he acoplado a su ritmo, otras veces hemos creado un paso juntos y desde ahí compartido momentos, días, años…Y en ocasiones las cosas, las relaciones, los tiempos compartidos llegan a su fin. Otras veces continúan, desaparecen por un tiempo y vuelven a resurgir después con mucha mas fuerza, marcando otro ritmo, con distinta melodía. Sea  como sea, la vida sigue, continua, evoluciona.
Y yo no puedo evolucionar si antes de que ese cambio llegue, no he hecho un trabajo para mí esencial. Apreciar. Lo que ha sucedido en el camino, hasta dónde he llegado sóla o en compañía, las personas con quien hasta ahora he compartido la marcha, esas que quizás vuelvan en otro momento, que no se han ido, que ya no van a seguir conmigo de momento. Apreciar lo sucedido, aprender de ello, aprender contigo, sin ti, conmmigo…todo cuenta y como el agua a la roca, todo moldea y da forma. Cuando aprecio lo que tengo, lo que soy, lo que fué y ya no es, lo que hubo y ya no está, lo que sigue, lo que es…surge la magia.
Magia porque todo lo pasado valió la pena. Ya no quiero ser una hoja en blanco. No puedo, no soy. Soy lo que fui y con quien fuí, soy lo que es y soy lo que aprecio y celebro que es.
 
 “Advertir la vida mientras se vive, alcanzar a vislumbrar su implacable grandeza, disfrutar del tiempo y de las personas que lo habitan, celebrar la vida y el sueño de vivir, ése es su arte.” (Cieri Estrada, Doménico)
 
Y entonces lo cotidiano se vuelve extraordinario. Y celebro la vida. Me encanta celebrar.
Dejar de caminar y vivir con el automático puesto y ser consciente, percibir, sentir, la grandeza de las cosas de nuestro día a día. Celebrar es Apreciar, dar sentido a lo que sucede, a lo que haces. Es un acto íntimo, de reconocimiento, de unión con lo que está siendo, con quien está siendo.
 
Te propongo recuperar este arte, el de la celebración. Encontrar el auténtico valor que tiene lo que hacemos, reconocerlo y sentirlo.
 
¿Te animas a celebrar conmigo? Estas son algunas de las cosas que hacen que mis días, que mi vida, al sentir la magia de la Apreciación, sean dias extraordinarios:
 
– Mi café de la mañana, calentito, en mi taza de rayas naranja. Acompañada de un libro y con la complicidad del silencio del día que comienza a despertar conmigo.
– El tiempo que Matías y yo compartimos al acompañarle al colegio. Ese ratito para hablar de “nuestras cosas” o para buscar castañas o plumas de aves, para saltar charcos si ha llovido la noche anterior…
– Pasear por el monte de Pradoluendo, los cuatro juntos, sin prisas, experimentando, descubriendo.
– Las confidencias calmadas. Esos momentos del día en los que te paras a mirar a los ojos de quien te habla y escuchas, sólo y únicamente eso, escuchas.
– La bicicleta. Moverme por la ciudad en bici me da libertad, sensación de movimiento, de ligereza.
– Las reuniones de equipo. Esas que te hacen crecer, compartir sueños, pasiones, miedos, inquietudes…
– Y escribir. Ese ratito del día en el que me encuentro conmigo, con lo que llevo dentro y entonces escribo, ordeno emociones, pensamientos, suelto cargas, tomo riendas…me conecto a tí.
– Celebro la sonrisa cómplice de mi amor cuando nos encontramos al terminar el día, la siesta con Valeria, la llamada de teléfono de mi madre, los encuentros con las personas que te acompañan cada día, un email inesperado, el comienzo de un misterio, otra ventana por abrir, bailar al ritmo de cualquier música, siempre bailar…
 
Y tú ¿qué celebras cada día? ¿qué hace que tu día se vuelva Extraordinario?

“Recuperar el arte de celebrar, una de las prácticas más antiguas de la humanidad que, si es vivida con alegría y conciencia, puede ser la mecha que devuelva periódicamente a la vida toda su intensidad.” (Lola Mayenco, Algo que Celebrar)


Y música…siempre!!




2 Comentarios

  1. Julia septiembre 21, 2015

    Ruben, lo sientes así, porque está dentro de tí! tienes una sensibilidad que sabes transmitir en tus escritos que es preciosa. Pues que sean todos los días así, dignos de celebración, extraordinarios. Yo celebro tu amistad, amigo. Un abrazo enorme

  2. Ruben Arroyo septiembre 21, 2015

    Que bonito Julia!!!!
    Un cúmulo de sentimientos, de sensaciones, de emociones. El poder de lo cotidiano. Lo he podido sentir tan cercano…!!!
    Empiezo el día cargado de buen rollo. Gracias por compartirlo con todos.
    Un fuerte abrazo amiga!!!

Deja un comentario

Your email address will not be published.